No llores querido Ladakh.
Tengo grandes esperanzas de que este viaje a Ladakh el día de mañana les de gran felicidad a las...
La mañana del 14 de abril, cuando miles de nosotros todavía hacíamos la kora en la estupa de Swayambhunath, recibí las terribles noticias de un terremoto en Gyegu o Yushu. Me preocupé mucho de la situación, especialmente porque yo ya había visitado este hermoso lugar en 2007 y pasé momentos maravillosos con las gentes de ahí. Primero me dijeron que el Tulku Heruka estaba desaparecido porque estaba estudiando en la Escuela de Tulkus en Gyegu y que no había noticias de Rimpoché Kyabje Satrul y su muy querido hijo, nuestro joven Rimpoché Kyabje Adeu. Finalmente, gracias a mis amigos en Beijing y a aquellos que estaban con Rimpoché Kyabje Lhachok en Malasia, nos hablaron e informaron que todos estaban a salvo y que ninguno de nuestros monasterios había salido afectados por el terremoto. Se encontraron algunas cuarteaduras aquí y allá, pero todos nuestros respetados maestros, monjes y monjas, estaban a salvo.
Quiero mandarle oraciones y mis condolencias a Khenpo Ngawang que nos mandó noticias que sus papas fallecieron durante esta tragedia. Muchos de mis amigos allá también perdieron a sus familias y seres queridos.
Muchas lesiones y fallecimientos sobrevinieron como resultado de este terremoto. Viendo las fotos de todos los daños realmente me hizo sentir muy triste y desvalido. Estuve de lo más apenado por una de las gompas filiales de Rimpoché Kyabje Traleg, la que se conoce más popularmente como la Gompa de Thrangu. Rimpoché Kyabje Traleg, quien es el maestro principal de la Gompa de Thrangu es mi hermano en el Dharma, crecimos juntos. Primero quedé impactado el recibir la noticia que solamente 10 de los 300 monjes habían logrado salir del terremoto, que al resto no los podían encontrar. Pero espero que para este momento ya hayan encontrado a más sobrevivientes. Pidamos todos para que así sea.
Me siento tan aliviado de que Rimpoché Kyabje Adeu y su séquito no salieran lastimados que eso fue lo primero que se me vino a la mente cuando escuché lo del terremoto. Mis amigos en Beijing fueron muy amables en avisarme. Me sentí muy aliviado de recibir buenas noticias de ellos. Aunque no se supone que estuviera diciendo esto, todos deben ser tratados de la misma manera. De cualquier manera, estoy muy profundamente contento que Rimpoché Kyabje Adeu está a salvo y esto es así ciertamente por su propia bendición. Mis oraciones siempre están ahí, trato de ayudar un poco, aunque comparada a la ayuda del gobierno, mi ayuda es como una gota en el océano. Gracias al gobierno central y local, todos están siendo bien cuidados. Por acá estamos uniendo todos nuestros espíritus para orar y mandar nuestros buenos deseos desde cada esquina del mundo.
Estoy pensando que solamente como una expresión de nuestro cariño para recolectar fondos para nuestros amigos que están sufriendo tanto en Gyegu como un proyecto de Vive para Amar, no nada más recolectar fondos, sino también dando algo de ayuda, si hay manera. Y también, también voy a organizar varias oraciones en mis diferentes monasterios y conventos para pedir por el bienestar de todas las víctimas y los sobrevivientes.
Estas condiciones climatológicas poco comunes y hostiles nos dan pauta para que si no empezamos a vivir con conciencia plena y cuidamos de nuestro planeta, el daño que estamos causando no nada más es en contra de la tierra, el karma nos va a sobrevenir y cuando esto suceda será demasiado tarde. Les he estado diciendo a todos que no usen tazas de plástico o no biodegradables, platos y toda esta clase de cosas durante el CAD y también después del CAD, y sin embargo, mucha gente grosera no escuchó. Dondequiera que fui seguí viendo los desechos de plástico por todos lados, especialmente para el Tsok. Voy a dejar esto a los administradores para que resuelvan y pienso que debemos cambiar nuestro estilo de ofrendas y dejar de comprar comida poco sana empacada en plástico para el Tsok y hacer nuestra parte como ciudadanos responsables de la tierra.